Ultrasonoterapia
Dentro del amplio arsenal de recursos con que cuenta la cosmiatría
moderna, contamos con la Ultrasonoterapia. Este tratamiento se
realiza con un aparato de ultrasonido que permite realizar micro
masajes con frecuencias de hasta un millón de ciclos por
segundos, superando con mucho a los métodos tradicionales,
como los mecánicos y manuales, esto a través de
oscilaciones ultrasónicas no percibidas por el oído
humano.
Los
beneficios son:
Eléctricos, mecánicos y térmicos.
Se puede usar en todo tipo de piel, produciendo
un efecto espasmo lítico, analgésico, antiflamatorio
y activa la circulación, facilitando la penetración
de productos terapéuticos.
Suaviza la grasa de la piel, mejora la suavidad de las mismas
(regeneración de los tejidos después de heridas).
Ayuda a la recuperación de la piel, luego de procesos quirúrgicos,
como abdominoplastía, liposucción, post-parto, entre
otros.
Ayuda a eliminar la piel sonrojada.
Suaviza el bloqueo sanguíneo y remueve los bloqueos de
la circulación de la sangre.
Fortalece el busto y mejora la celulitis, ya que ayuda a la mejor
función de los medicamentos reductores, reafirmantes y
anticelulíticos.
Mejora el dolor.
Previene la aparición de arrugas.
Mejora el drenaje linfático y la absorción de líquidos,
favoreciendo la desaparición de edema.
No tiene efectos secundarios.
Las principales indicaciones en cosmiatría
son para el tratamiento de los queloides, acné vulgar,
verrugas planas y la celulitis, en la cual se aprovecha su acción
penetrante percutánea para introducir diferentes sustancias
o medicamentos.
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