Máscaras
Faciales
Se conoce con el nombre de Máscaras
Faciales, a mezclas que se aplican a la cara con fines cosméticos,
en capas o menos espesa y que al evaporarse sus componentes líquidos,
se endurecen y se adhieren ala piel modelando su superficie.
Las máscaras se hallan
compuestas por una sustancia base activa y un substrato generalmente
inerte desde el punto de vista químico, que actúa
por acción física. Se pueden usar solas o con el
agregado de sustancias activas, que les confieren acciones cosméticas
y terapéuticas diversas. A las máscaras comerciales
se les incorpora generalmente sustancias conservadoras y perfume.
En virtud de las propiedades de
las sustancias básicas activas que la integra, determinan
modificaciones dermatológicas, variables de acuerdo con
la distinta composición.
Se pueden clasificar según
su acción sobre la piel en: Máscaras detergentes,
astringentes, tónicas y tensoras, blanqueadoras y abrillantadoras,
queratolíticas, nutritivas, calmantes y refrescantes.
Pueden formularse las máscaras
de tal modo que, ejercen dos o más acciones simultáneamente.
Las máscaras auténticas
de fango se han abandonado por su suciedad, incomodidad y peligro
de contaminación. Las máscaras que se encuentran
en el comercio como “Máscaras de Fango”, es
una mezcla de compuestos a base de arcilla, mezclada con lignito
pardo, tierra húmica negra, lavada y tamizada y otras sustancias
semejantes, todas absorbentes.
Las Máscaras de Parafina,
son de fácil empleo, agradable y limpio, luego de fundida
a baño de maría, la parafina se aplica con un pincel
chato y blando en varias capas, se dejan libres, como siempre,
ojos, boca y nariz. No se debe cubrir las cejas porque al retirar
la máscara se pueden depilar. Se forma una película
mascarada que se solidifica. Se puede dejar media hora o una hora,
al retirarla queda la piel húmeda, cubierta de finas gotas
de sudor, limpia y blanca, libre de detritos y en ocasiones comedores.
La parafina se puede emplear pura y mezclada con otras sustancias.
Las máscaras de tierras
arcillosas bentonita o caolín coloidal, son las más
comúnmente usadas, son verdadero caballo de batalla por
su adecuación a todos los cutis. Deben tener la consistencia
de la leche espesa y se aplica fácilmente con pincel. Su
viscosidad es aumentada por gomas, que se agregan para hacerlas
mas plásticas y constructoras. Se dejan sobre la cara de
media a una hora.
Las Máscaras de Coseína,
detergentes y calmantes son de fácil preparación.
Como son alcalinas, se usan especialmente para cutis grasos pero
no tienen inconvenientes para ser usadas en cualquier tipo de
piel.
Las Máscaras Azufradas
de acción específica pasa a la detergencia y el
tratamiento de la piel muy seborreica y gruesa.
Las Máscaras Astringentes
corrigen transitoriamente la seborrea y la dilatación del
orificio folicular (poros). La diferencia que existe entre, las
máscaras astringentes y las tónicas es que las primeras
son de grado, no de acción, en estas últimas la
acción astringente es más moderada, por esto pueden
poseer los mismos componentes en proporción menor. La base
es también arcilla coloidal.
Los jugos de fruta, tónicos,
suavizantes y blanqueadores dan a la piel un hermoso aspecto.
Deben usarse de presencia frescos, sin fermentar. Al calentarse
o envejecer pierden sus propiedades. Se le pueden incorporar a
una base de arcilla coloidal, nunca a la caseína que se
alcalina.
Los jugos más empleados
son: piña, tomate, limón, fresa y pepino. Las propiedades
blanqueadoras de los jugos de frutas pueden ser aumentadas con
alguna sustancia, como el oxido de zinc o de titanio. Las máscaras
blanqueadoras son usadas cuando se desea una aclaración
de la piel.
Las Máscaras Querotolíticas,
se preparan usando sustancias a la base de las máscaras,
a fin de conseguir exofiliación cutánea (peeling).
Las Máscaras Nutritivas,
se consiguen agregando a la base de las máscaras, cremas
a base de colesterina, lecitina, vitaminas A, E, C y F, extractos
vegetales y amilosas.
En
la elección de máscaras, se debe conocer primero
el tipo de piel en que se va a aplicar y si presenta alguna enfermedad
que deseemos ayudar.
Dra.
Ana Josefa Díaz de Marte
Tez, Centro Dermatológico
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